jueves, 2 de junio de 2011
Descargando actualización
Siempre he sido reacio a leer los buenos textos en la pantalla de un ordenador. El papel, las portadas y toda la liturgia del pasar página me tiran demasiado. Esto ha condicionado severamente también mi aportación a la red. Temía que mi desprestigio al ciberespacio podría pasarme factura. Una cosa es leer el foro del marca -impagable muestrario del saber popular- y otra es leer a Michel Houllebecq con las retinas carcomidas. Además yo leo en el metro. Pero bueno, así son las cosas. Esta orgía tecnológica llamada mundo obliga a todas las tradiciones a actualizar su firmware. Esta es mi exculpación iniciática, que mi antiguo yo me perdone. Voy a verter mis textos aquí, y que el dios google haga lo que quiera.
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